Efecto de los pequeños cambios

En esta ocasión nos gustaría hablar de cómo los pequeños cambios en nuestra vida y en nuestro estilo de vida, nos pueden llevar a cumplir aquellos hábitos que deseamos.

Comenzamos a leer el libro de Atomic Habits (Hábitos Atómicos) de James Clear, donde nos menciona la importancia de los pequeños cambios que a la larga nos van a llevar a ese cambio que tanto deseamos.

Solemos pensar que para hacer un cambio muy grande se necesitan acciones muy grandes, ya sea relacionado al peso, a alguna actividad, o ahorros.  Sin embargo, las pequeñas mejoras son significativas y son las que progresivamente nos van a acercar a cumplir el hábito que deseamos.

El autor nos habla de un 1% de mejora que hagamos, y la matemática funciona de la siguiente manera: si logras ser 1% mejor cada día durante un año, terminarás siendo 37 veces mejor al final del año. Pero por el contrario, si deterioras tu conducta 1% cada día, al final del año habrás llegado a casi cero. Si comenzamos con una pequeña ganancia, se convierte en algo grande.

Aquí es donde nos ponemos a recapacitar sobre los últimos años y pensemos en cuánto nos hemos acercado o más bien alejado de nuestra meta final. Cuántas veces nos hemos rendido por no ver cambios inmediatos, o   cuánto me ha costado avanzar para dejarlo al final todo tirado por no obtener el cambio en el momento.

Y es que los hábitos funcionan al largo plazo, no por ahorrar un poco hoy ya eres millonario, pero si te acerca a serlo. No por ir al gimnasio tres días seguidos te pones en forma, pero sí te acerca al objetivo que buscas. No por llevar una clase de idioma ya lo aprendes, pero sí te acerca a poder hablarlo fluido algún día.

A final de cuentas, el éxito es el producto de nuestros hábitos cotidianos, no de transformaciones drásticas que se realizan una vez en la vida. Y no importa cuán exitoso seas en este momento, lo que importa es determinar si tus hábitos te están conduciendo hacia el camino del éxito.